Tibet

19 Mar, 2017

TIBET
Ramiro de Maeztu, 34, Barcelona
lunes a sábado 13:45 a 16 y 21 a 23
domingos de 13:45 a 16
30€ sin bebida
932 84 50 45

Restaurante Tíbet. Mucha brasa y los mejores caracoles “a la llauna” ever.

Comida de reencuentro con el amigo Ricard Sampere, de restaurantscat.cat y de Tres(o+) a taula , en la que debía escoger yo restaurante. Aunque disponía de varias opciones más céntricas y de actualidad gastronómica quise sorprenderle llevándole a un restaurante tradicional de Barcelona en el que se equilibrara buen producto y buen ambiente, algo que sabría que valoraría. Eso fue lo que encontramos en el restaurante Tibet.
En el 34 de Ramiro de Maeztu, zona de Park Güell – Carrtera del Carmel, se encuentra esta entrada con escaleras hasta la propia puerta de la entrada al salón. Un salón con grandes ventanales que iluminan el comedor, rústico y cálido. La carta, con referencias de siempre, se basa principalmente en elaboraciones a la brasa y de cocina catalana donde sus Cargols a la llauna, el Conejo lechal o los Pies de cerdo son sus referencias más celebradas.

 

Nosotros nos decantamos por compartir dos entrantes y algo de pan con tomate para, luego, cada uno escoger un segundo. La comida transcurrió, pues, así:
  
Cargols a la llauna. Una, quizá la principal, de las razones para visitar el restaurante son sus excelentes caracoles en salsa y horneados, servidos en la bandeja que hace honor al nombre de la receta. Luego, compartimos también una correcta esqueixada de bacalao (falta foto) acompañada de generosas y bien tostadas rebanadas de pan con tomate.
Pasando ya a los segundos, Ricard se decidió por el fantástico (y otra de las razones de visita a TíbetConejo lechal a la brasa, normalmente acompañado por patatas o bien por verduras a la brasa, aunque en esta ocasión no lo pedimos. Ricard me confirmó que se trataba de un excelente producto que se ha trabajado bien en la brasa (que es lo único que pide un buen producto), de textura y sabores delicados.
Por mi parte, me decidí por las Costillas de cordero, mi carne predilecta. Una generosa cantidad (tanto en número como en dimensiones de las costillas) de excelente producto  acompañado de pimientos verdes.
No pedimos postres aunque sí cafés, y es que el día iba a ser largo y se necesitaban las pilas cargadas.
El tíquet medio del restaurante ronda los 35 euros (sin vino) No se trata de una opción económica pero sí razonable para los que buscan una buena y agradable experiencia gastronómica centrada en el producto y en el ambiente. Parámetros que necesitaba para ese día y que creo que Ricard valora mucho. Entiendo Tíbet como un local al que ir para curar la morriña de quienes iban hace años o de quienes quieren encontrar la sencillez y el producto propios de nuestra gastronomía y refugiarse  así de las tendencias de los últimos años. Un restaurante donde encontrar un buen ambiente y quedar bien con cualquier acompañante o con la familia.
Aunque no es el estilo de local que suelo frecuentar, reconozco que fue el ideal para el tipo de comida que buscaba; en la que pudiera disfrutar de buen producto, un buen ambiente, una buena sala y una buena charla.