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Olivos Comida y Vinos, la excelencia de la sencillez en Barcelona

7 Jul, 2020

El restaurante Olivos Comidas y Vinos es mi nuevo pequeño oasis gastronómico de Barcelona. Esa cita que va tan bien que ya estás pensando en cuándo habrá una segunda (fue a los 6 días que repetí). Que te llevas una sonrisa de vuelta a casa. El local, los detalles, el servicio, el producto y la cocina del lugar no deja otra que enamorarse de ellos. Así comienza esta historia de amor.

Ezequiel Devoto y María Escobar llevan desde mediados de 2017 con este proyecto tan personal, su casa, su cocina. En el barrio de Sants se encuentra esta pequeña maravilla que he tardado en descubrir y que ya no podré olvidar. Olivos Comida y Vinos es tan honesto como restaurante como con su nombre. Olivos es el barrio argentino donde creció el chef y su restaurante ofrece precisamente lo que promete: una enorme comida y unos enormes vinos. Y su apellido, que me permito decir que hace spoiler de su cocina, reafirma lo que hoy vengo a contar: la mejor bandera del movimiento Slow Food en Barcelona.

Restaurante Olivos Comida y Vinos Barcelona

La cocina de Olivos Comida y Vinos no se entiende sin el mejor producto, sin la temporalidad, lo local y la proximidad. El decálogo del movimiento del caracol puesto a la práctica. Así, sí. Y el trabajo encomiable de Ezequiel en cocina, es un “obseso”, con cariño, de la perfección. Producto, sabor, técnica aplicados al mejor producto. Rehuye de las banalidades, de lo superfluo. Una cocina sencilla bañada de excelencia.

El servicio vuela tan alto como los bocados. María es un sol y te encandila desde que te recibe. No sólo explica la carta con la misma pasión que la debe cocinar Ezequiel, borda la carta de vinos y te redondeará la velada si la dejas escoger.

El pan, lo hacen ellos (si no, no abren me atrevo a decir). El dulce de leche, también. ¿El mejor flan de Barcelona? El suyo. ¿Las mejores croquetas? Como que también. Estáis en las mejores manos.

Restaurante Olivos Comida y Vinos Barcelona

OLIVOS COMIDA Y VINOS O DÓNDE ENCONTRAR LA MEJOR COCINA DE PRODUCTO

La carta del restaurante Olivos Comida y Vinos es corta pero sexy. Lo exige el adn de la cocina de Ezequiel y lo exige trabajar bajo el prisma de Slow Food Barcelona. Y lo borda. Consigue lo que muchas veces es muy difícil: que todos los platos se quieran pedir. Luego, cuando te despides de ellos y piensas en cuándo volver, vuelves a debatir: qué plato querrás repetir y cuál descubrir.

Siempre se comienzan con unas excelentísimas aceitunas variadas aliñadas con ralladura de limón. Detalle que convence y que confiesa una promesa. Que de principio a fin se volará por territorio de la excelencia.

El pan (3,20€) lo hacen ellos y es de obligado comer. ¡Qué miga!

Y como avisé: tienen las mejores croquetas de Barcelona de rabo de vaca/toro (3€/ud). Creo que debe tardar unos 2-3 días en hacerlas. Bocado de joyería. Son de rabo de vaca vieja y vienen acompañadas de una de las mejores salsas que haya probado jamás: una suerte de mayonesa de soja, miel y vinagre. Deberían recomendar una dosis diaria. Id, probadlas y dadme las gracias.

Si tenéis ocasión, hambre y compañía para poder probar algunos de sus entrantes, no dudéis de su ensalada de tomate feo de Tudela con fresón del Maresme, almendra, cherrys, albahaca y menta (14€). La huerta vestida de domingo. Ahora es el mejor momento de disfrutar de estos productos. Combinación de productos galácticos para estas fechas.

O podéis estar de suerte y que María y Ezequiel os digan que han conseguido que les traigan las pocas setas de verano que las lluvias de junio han traído. Rossinyols i ous de reig coronaron un revuelto de setas (25€) que nos preparó para la ocasión. Y bendita la ocasión. Impro más que solvente, la mejor forma de degustar este regalo de verano. Incluso en carpaccio y aliñadas, quizá con alguna ralladura de queso… ¡qué maravilla!

Y si no, muchas alegrías os dará el hinojo tostado con sobrasada vegetal, hummus, yema de huevo y praliné de café (10,50€). Mindblow muy fino.

Entrando en materia de platos principales, la fiesta nunca decae. Y aquí traigo una muestra: los que me conocéis sabéis que el foie nunca entra en mis planes. Pues bien, en mis dos visitas a Olivos Comida y Vinos, he repetido plato con foie. Sus lentejas en escudella con espinacas, foie, anguila ahumada y pan tostado (17€) es una auténtica maravilla que me comería durante todo el año.

Los carnívoros estáis de celebración, Ezequiel es un virtuoso de los puntos de cocción y la carne no iba a ser menos. La pluma ibérica (24€) está hecha para seducir indiscriminadamente. La glace que la baña es petróleo de felicidad. Viene acompañada de una deliciosa berenjena asada tipo mutabal y de gajos de limón asados en brasa para refrescar.

Pero es que además, en la última visita tenía como sugerencia de pescado del día un rodaballo (22€) que fue imposible no pedir. Cocción milimétrica, acompañado de su propio pilpil y un bonus track de garbanzos guisados con tripa. Fiesta marina y aplauso unánime.

OLIVOS COMIDA Y VINOS: EL MEJOR FLAN DE BARCELONA (?)

Hace unos años se instaló tácita por el mejor cheesecake de Barcelona. Si tenías un restaurante y no desarrollabas la tuya, eras un paria del sector. Coñas (o no) a parte, algunas maravillas quedan a día de hoy (Direkte, Fismuler, Gula Bar…). Parece que con el flan se está asentando también cierta “carrera” entre los restaurantes. Pues me adelanto ya a catas hechas y catas posteriores y me arrodillo ante el tremendo flan (5€) de leche doble (acompañado de dulce de leche). Sí, se llama así. Y es exactamente lo que dice ser.

Es tan fino como una caricia. Tan dulce como un sueño. Y baila con tembleque, como un equilibrista, al borde del cuajar. Una maravilla.

Hay otras opciones igual de satisfactorias. Por ejemplo, si tienes mucho más hueco, la tarta húmeda de chocolate (7€) y cerezas cumple con tu fantasía.

OLIVOS COMIDA Y VINOS: IR Y REPETIR

Las dos visitas hechas al restaurante Olivos Comida y Vinos fueron de 10. La segunda suele ser más difícil, ya que el factor sorpresa se esfuma… pero lograron igual plusmarca. El tiquet medio de las visitas fue de 45 y 51 euros por persona respectivamente, bebidas incluidas.

Como veis, un tíquet muy amable para el tremendo producto y cocina que se gasta Ezequiel, el ambiente íntimo y personal que se respira en el local y el delicioso servicio que ofrecen.

Tenía muchas ganas de escribir este post y de compartir una experiencia de las que justifican el esfuerzo de escribir un blog o de gestionar un perfil en redes sociales de temática gastronómica. Cuando sales de la puerta de un restaurante pensando ya en volver, a quién traer, qué pedir… es irremediable.

Y Olivos Comida y Vinos, mi pequeño nuevo oasis gastronómico 

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