Dim Sum Cantonesas

22 Sep, 2016

Passeig de Sant Joan, 44
08010 Barcelona

932 45 44 33

de martes a domingo
15€

Dim Sum Cantonesas. ¿Nuevo rey de los dim sum en Barcelona?

Mi ying-yang gastronómico se basa en sentirme subyugado tanto por lugares gastronómicos de técnica y cocina excelsas como por lugares mucho más humildes y sencillos en los que dejarse seducir por la informalidad y la cocina sin pretensiones. Esta última rama más dura, suelo practicarla con la caza de restaurantes asiáticos en los que refugiarme gastronómicamente y salir pero igual de satisfecho que muchos de sombra michelinosa.
De esta colección de piezas, la más nueva y que tenía ganas de compartir es Dim Sum Cantonesas, una auténtica atracción de no-pretensiones y local con aires de humildad sacado de cualquier barrio chino. Con un escaparate no apto para escrupulosos, custodian colgados varios patos asados. Para los meatlovers, son las sirenas que nos cantan y seducen para dejarnos atrapar.
Con un interior ágil, humilde y batallero; al estilo Chen Ji (chino de chinos), con servilletas en paquete de 200 y donde frascos de soja son botellas de mayorista, uno puede enfrascarse en la aventura del dim sum (cuya colección es más que notable) o de las inacabables carnes asadas al estilo cantonés que allí sirven.

Pero no sólo de dim sum se vive. El pato asado de Dim Sum Cantonesas es el hit.

 

En este primer fascículo de visitas (pues habrá más), nos decantamos por probar tanto unos dim sum de langostino, una sopa de fideos, cabeza de cerdo al vapor así como el pato laqueado estilo cantonés. Tutti frutti chino.
Dumplings de gamas al vapor (3,5€). Perfecta cocción y sabor notable para unas empanadillas que habitualmente no suelen prestarse a ser sabrosas en la mayoría de lugares que las he probado.

Sopa de tallarines con ternera (5€). Aunque generosa de carne, la sopa pedía algo más de “chicha” en la elaboración del caldo (poca transmisión de sabor al líquido) y una pizca más de condimentación. Bastante buena por su RCP.

Cabeza de cerdo asada (5€). Melosidad y adicción. Causa y efecto de esta muy buena elaboración. Acompañado de una salsa agridulce, limpia pero acompaña ésta al cerdo en lo que es una correcta pareja de baile. Para panceta-lovers.

Pato asado (10€). El hit. El reclamo de la puerta, puesto en escena. Acompañado de una suerte de salsa-mermelada agridulce de miel y jengibre; medio pato jugoso en su interior y ligeramente crujiente (mejorable) en su exterior. Un plan B excelente para cuando uno quiere probar algo distinto al pato Pekín del Chen Ji.

Después del ciclón gastronómico (puede no parecerlo, pero son cantidades más que generosas para 2 personas) era inviable dejar cabida al postre. Perdido el tiquet, las cuentas son claras pero: con la bebida (un par de cocacolas y un agua) ascendió a 28,4€. Menos de 15€ por persona.

Así las cosas, detrás de toda la vorágine asiática que invade la ciudad condal con ofertas gastronómicas ordinarias pero a precio de oro; existe un abanico de locales sin altavoz, ni pretensión de tenerlo, que ofrecen cocina sencilla pero más que correcta a precios reales y hasta de agradecer. Chen Ji, Nanit, Dim Sum, Mosquito… son ejemplos, servilletas y sencillez a parte, de que se puede degustar en Barcelona una oferta cularina asiática sensata y a precios más que generosos. Principalmente, para estómagos insaciables, bolsillos sensibles o aventureros de lo gastro que quieran ir por “callejones” poco iluminados de la gastronomía y descubrir lugares escondidos que no merecen estarlo; encontrarán en Dim Sum Cantonesas un aliado fiel para sus pretensiones.