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Acerca de

Me llamo Albert y soy quien está detrás de este espacio gastronómico. Me apasiona tanto comer y cocinar que, pese a ser auditor financiero, terminé formándome también en cocina y pastelería para saciar este hobby. El Gremi de Forners y la Escuela de Hostelería Hofmann se encargaron de poner orden y sentido al caos de ideas y experiencias gastronómicas que venía teniendo tanto al cocinar en casa como visitando restaurantes.

Compartiendo y creando recetas
En este espacio pretendo aplicarme un poco de autodisciplina, repasando y compartiendo lo aprendido en estas escuelas así como en aquellos restaurantes donde he tenido la oportunidad de echar una mano y experimentar la realidad de la restauración. Comparto tanto recetas y elaboraciones que cocino en casa como aquéllas que he aprendido en la escuela o restaurantes, pretendiendo demostrar que son factibles y asumibles para cualquier persona que sea aficionada a la cocina. Me gusta explayarme y ser generoso al explicar el proceso de una receta, ya que encuentro más interesante entender qué se hace y por qué se hace. Entender es mejor que replicar, el primero te permite crear; el segundo no. Por ello, las elaboraciones que encontraréis aquí se desarrollan con más profundidad que la mayoría de blogs y recetarios online.  

Dada mi profesión, también considero interesante ser conscientes del coste de las elaboraciones. En cada una de las recetas que aquí encontraréis he creado una ficha técnica en excel para que podáis ver el gasto de compra asociado a la receta (en caso de comprar en un supermercado todos los ingredientes) así como del coste de la misma (tanto total, como por comensal). Además, he habilitado la posibilidad de cambiar el número de comensales/raciones para que recalcule automáticamente las cantidades e importes. Ya no sólo como curiosidad a nivel doméstico, este tipo de ficha técnica es habitual en la restauración profesional y sirve, entre otras cosas, para conocer el coste de materia prima de una receta. Con éste, uno puede llegar a saber qué plato es más rentable y cuál no.

He podido poner en práctica todo ello colaborando en la creación de recetas para algunas marcas comerciales como Espinaler, Semillas Ecoriginal, Peixateria Cases d'Alcanar, Sempio Jang o Mojolabuelaflora; un camino que me seduce y me gustaría seguir andando.





Compartir y crear recetas me sirve para asimilar lo aprendido en los distintos centros formativos así como incentivar la creatividad (algo que en mi trabajo es complicado). Y es que no es lo mismo releer que volver a cocinar y dejarlo por escrito. También, me sirve para abrir una ventana para que la gente opine y comente sobre otras formas de proceder. Todo es aprendizaje.


Visitando restaurantes
Compartir las experiencias en los restaurantes que visito nace por dos causas. La primera como "guía" para amigos y conocidos que suelen preguntar dónde ir a comer. Y, la segunda y más personal, como un ejercicio de pensamiento y análisis en voz alta para intentar poner en práctica lo aprendido en la Escuela de Hostelería Hofmann: pensar con el paladar.

Lejos de ejercitar vanidad o pedantería, todos los comentarios y análisis que hago de cada uno de los platos de los restaurantes que comparto son hechos desde la humildad del que sigue aprendiendo; como un ejercicio de análisis personal y de desarrollo de un sentido crítico y de lectura gustativa. Por ello, no pretendo nunca crear o generar perjuicio, simplemente ser didáctico conmigo mismo. Valoro como nadie el trabajo en cocina (pues yo mismo he estado en ella) y, al final, todo es una cuestión de criterio del chef.

Nunca aviso con antelación de que voy a visitar un restaurante, pago la cuenta y en función de la experiencia y de si la fotografía lo ha permitido, lo publico en el blog. No suelo publicar restaurantes en los que he tenido una mala experiencia, principalmente porque no tengo tiempo para editar fotografías y redactar una no-recomendación de un restaurante. Tampoco, por ejemplo, comparto recetas que no me agraden o no me hayan funcionado.

Lo que determina que comparta y recomiende un restaurante suele ser su relación calidad-cantidad-precio, su nivel y honestidad. Como amante de la cocina y esporádicamente-profesional de ella, el nivel culinario de un restaurante en relación a su precio y cantidad es lo que suele marcar mi valoración. Mis gustos abarcan principalmente la cocina mediterránea, especialmente la catalana-francesa, tanto la más tradicional como la más moderna. No obstante, si la segunda no tiene sentido o no se nutre de la primera, no la quiero. La comodidad en la sala y el servicio son puntos que también valoro, pero más en un segundo plano. No porque no lo merezcan, sino porque me resulta inevitable enfrascarme en lo culinario. Puedo salir contento de un espacio en que han tardado en servir o el servicio no ha sido del todo correcto si el nivel gastronómico lo compensa. Pero no al revés.


Colaboraciones y eventos
A partir de los dos puntales anteriores, los principales para mí, me han surgido interesantísimas oportunidades de colaboración y proyectos pop-up que giran alrededor de la gastronomía: servicios de cocina, gestión de proyectos, asesorías gastronómicas. Un ejemplo de las últimas sería el proyecto 4mans de Ona Nuit o la asesoría gastronómica para el nuevo food corner de Casanovas Cátering dentro del Mercat Glòries.

Este tipo de proyectos me aproximan a una múltiple visión del mundo de la gastronomía y poder observarla desde distintos ángulos, no sólo desde la cocina. Proyectos que me aportan e interesan para seguir creciendo tanto en vertical como en horizontal, y que intentaré compartir con vosotros también.





Gracias por vuestra visita!



Ante cualquier duda, comentario o colaboración me podéis encontrar en:

elcoladorchino@gmail.com