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miércoles, 18 de octubre de 2017

Tartar de langostinos y dorada con carpaccio de rabanito encurtido


La receta que a continuación comparto surge de un "reto" que Aldi me lanzó hace pocas semanas para preparar alguna elaboración con rabanitos.

Una propuesta que viene de una campaña de la cadena de supermercados para potenciar el consumo de frutas y verduras (dando valor a su oferta de producto fresco) aludiendo tanto al poco protagonismo en la dieta diaria de la gente (en la que me incluyo) como en las ofertas gastronómicas de aún muchos restaurantes. Una campaña llamada sinosimportan y que además de poner en valor tales productos, "denuncia" el agravio que sufren en el refranero y largo listado de frases negativas en las que se les hace partícipes: me importa un rábano, eres un melón, o vete a freír espárragos.

Tengo que decir que el reto se me antojaba complicado, ya que los rabanitos los he usado puntualmente siempre como complemento o matiz de algún plato, nunca como protagonista o co-protagonista. Sí que es cierto que echando una ojeada por internet, la vía más usada para éstos es la del formato ensalada cortado bien fino. Un recurso muy versátil.



Es por ello que decidí preparar un par de recetas con este producto: una primera, la de hoy, en la que le doy al rabanito la función de equilibrar un tartar de langostinos y dorada. Un tartar que se podéis hacer cambiando el langostino por cualquier otro marisco (cigalas, por ejemplo) y la dorada, por cualquier otro pescado blanco que encontréis con buen color en la pescadería o que tengáis congelado, como la merluza o la lubina.  Y una segunda receta, para la semana siguiente, más ligera y light pero no por ello menos seductora al paladar.

En ésta, donde el tartar se antoja como elemento graso, el rabanito va a tener que equilibrar aportando ese punto crujiente, picante y refrescante. Y para darle un punto más sexy al rabanito, lo he encurtido muy brevemente con vinagre de umeboshi ohindo (aunque con vinagre de arroz, o con el vinagre que más os apetezca, quedaré bien igual). Una oportunidad de coquetear un poco con una tendencia actual de la cocina (encurtidos, fermentados, etc).



Coste

Esta elaboración tiene un coste en materia prima de 5,31 euros (2,66 euros por racióntal y como podéis ver en su ficha técnica y escandallo. En ésta, podréis recalcular las cantidades de la receta si indicáis el número de comensales que sois.




Elaboración (2 personas)

Para el rabanito encurtido
4 rabanitos
50 ml vinagre de umeboshi ohindo (o el que uséis)
50 ml agua
15 gr azúcar

Cortar en rodajas (de unos 3 mm) el rabanito y mezclarlo con el resto de ingredientes en un frasco o una bolsa. Dejar encurtir un par de horas. Evitar que se ablande demasiado. Decantar y reservar.




Para el tartar
8 langostinos crudos
60-80 gr de dorada, merluza o cualquier otro pescado blanco que tengáis
1 cdta. de mostaza
1 lima
1/2 cdta aceite de sésamo
1 cda AOVE
sal
pimienta

Limpiar los langostinos y cortar en cubos pequeños. Hacer lo mismo con el pescado. Reservar.



En un bol, mezclar la mostaza, los aceites, la sal y la pimienta. Añadir la piel rallada de 1 lima y remover bien.



Añadir el pescado y los langostinos y mezclar de forma homogénea.




Para el acabado
Rabanito encurtido
Tartar
Pistacho picado
Sal Maldon

Montamos las rodajas de rabanito de forma que se solapen lateralmente.



Ponemos el tartar encima y añadimos el pistacho picado y la sal Maldon.




¡A comer!

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