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domingo, 18 de junio de 2017

El Borinot




EL BORINOT
C/ Forn, 15
17113 Peratallada
(ver mapa)
M a D de 13:30 a 16 y 20:30 a 23
25-30 sin vino (menú 13,50€ y findes 23€)
972 63 42 21
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Si en un futuro decido cumplir la locura de abrir un restaurante, de escapar de la urbe, hacer algo íntimo y cálido, con cariño; desearía que fuese como El Borinot.

Aprovechando la escapada por la Costa Brava de la que surgió la visita por Girona y alrededores, descubrimos uno de los pueblos más bonitos que hemos visitado hasta ahora. Peratallada, con una arquitectura medieval ultra bien conservada, cuenta con casco antiguo lleno de interesantes ofertas gastronómicas de entre las que destaca este pequeño rincón que nos encandiló de primeras.


Su terraza es un imán. Y su sala, un grato secuestro. Gastroestocolmo. Cuidado, decorado con mimo, lleno de detalles y rincones diferentes para recibir con cariño a todo comensal que llegue.




Aunque disponíamos de la opción de carta, nos decantamos por su menú de mediodía (13,5€), al tratarse de un día lowcost. Ya tenemos entonces motivo de segunda visita.



De entre los 4 primeros a escoger, nos decantamos por la ensalada variada y por el gazpacho con crema de queso; ideales como cura para un día acalorado. La ensalada resultó generosa y llena de matices, nos gustó mucho. el gazpacho, pero, demasiado aguado (alargado?) del que apenas se percibían sabores (y se echó en falta alguna textura de masticación: crudités, verduras picadas...)




Los segundos que escogimos fueron unas sorprendetes y gustosas alitas de pollo con salsa de rustido, soja y miel. Y una merluza con salsa verde, mejillones y almejas. Un poco más ligada, la salsa se adheriría mejor al resto de ingredientes, redondeándolo.




Los postres fueron todo un acierto. Su tarta trufada con crema inglesa, deliciosa. Y un muy buen helado de turrón con chocolate, para saciar mis necesidades del momento: dulce, calor y nostalgia turronera (sí, soy de los que vota porque esté presente todo el año).


Cocina sencilla, sin más pretensión que la de una cocina tradicional y hecha con cariño (muchas salsas, ligazones y acompañamientos de siempre) en un entorno que te abraza y te hace sentir como en casa. Buena calidad-precio para un menú de mediodía en un pueblo 100% turístico y un lugar al que volver para probar su propuesta de carta. Una experiencia global, más que puramente gastronómica, totalmente recomendable si se está por la zona de Palamós-Begur-L'Estartit.

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