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domingo, 8 de enero de 2017

Can Pizza




Como ya suele ocurrirme cuando compartí otros de los restaurantes que merecen una visita a El Prat, el vivir aquí y dar por sentado la existencia de los establecimientos, incorporados al día a día o a la cotidianidad no terminan acabando en mi to do list de publicaciones. El piloto automático de publicar lo de fuera es demasiado poderoso. No obstante, este pasado 2016 especialmente he podido mitigar el error incorporando a este blog restaurantes de enormes bondades como Mesón Galicia o La Lluna en un Cove.

Siguiendo la buena senda del 2016, quiero empezar el año con otro must de El Prat. Pero es un caso curioso. Su ADN es pratense, aunque su estética sería perfectamente Barcelonesa (industrial, moderno, joven...). Le caerían mil halagos, mil tropas foodies y una avalancha diaria de shots de instagramers. Si estuviese en Barcelona, pienso, se habría comido a los Nonna Maria o Parking Pizza de turno. Can Pizza se llama y hasta El Comidista o la guía Els 100 millors le hacen mención y le aplauden. Y es que no es fácil aunar un precio correcto, un producto excelente y un local que lo redondee.


No puedo recordar la primera vez que los visité, pero sí que han sido varias y dilatadas en el tiempo. Y con ese tiempo he comprobado como mantienen el nivel a día de hoy, que instagramers de lo Condal han pasado por allí con el pulgar hacia arriba, que cada día llenan más, y que cada día son citados en más sitios. El orgullo de tener algo así en El Prat es importante y aquí van unas pinceladas; porque aunque ya se ha dicho en mil sitios, empezar el año con algo de mi ciudad era mandatory.

Local grande, muy grande. Con dos áreas claras: la terraza, de blanco y rojo presidida por el olivo y la Lambretta 50 y adornada con algunas de sus frases. La otra, la sala, un amplio espacio para grupos y mesas más pequeñas cuyo tono industrial, en referencia al taller que había muchos años antes en el mismo local.



Vamos al tema pizzil.

La oferta gastronómica de Can Pizza redunda principalmente en las pizzas, aunque existen una serie de entrantes y antipasto que son igual de must que las primeras.


Pizzas
Divididas en 3 apartados: clásicas (con tomate y mozzarella, con distintos ingredientes), blancas (sin salsa de tomate, pero con otro tipo de salsa) y las rojas (sin mozzarella). Su precio oscila entre los 11 y los 13.50 euros a excepción de la Margherita y la Marinara (8.50) y la Tartufella (que ahora creo que se llama "A la trufa", por 16.50).



Algunas de las que solemos pedir las distintas veces que hemos ido son:

Alcapone. Es una de las preferidas. Tomate, alcaparras, cebolla roja, burrata, anduja (sobrasada picante), aceitunas negras y albahaca. Al llevar sólo burrata y unos ingredientes salados/ácidos, se hace más fácil de comer. Además, el color de la albahaca, es precioso a más no poder.

Carbonara. Contudente y cremosa, viene con mozzarella, guanciale (una suerte de panceta italiana pero hecha con galta de cerdo), huevo, pecorino y pimienta negra. Cuando el mordisco va con el guanciale, es perfecta (le aporta el salado necesario para equilibrar la cremosidad del resto de ingredientes); cuando no, se puede hacer algo pesada y plana.

John Sparrowgo. Otra de las más escogidas es esta pizza full equip: mozzarella, espárragos, guanciale, scamorza (mozzarella ahumada. Los que hayan ido a Mano Rota ya sabrán...), huevo, pecorino, pesto de tomate seco y tomillo. Tiene de todo y es de agradecer, el equilibro es notable. El huevo, pero, queda seco y pierde su papel: aportar cremosidad para aunar el resto de ingredientes con su yema (y ponerla al sacarla del horno?).

Cicciolina. De las más sencillas pero cuyo ingrediente principal (ciccioli, la panceta italiana) ya justifica su elección. Fácil de comer, especialmente cuando cae un mordisco con ciccioli. Quizá le faltaría algún elemento más para aportar saciedad y masticación (setas, yema rallada, etc) y equipararla en ingredientes al resto.

Carxofa (temporada). A veces, cuando lo permite la temporalidad, existe la posibilidad de elegir una pizza especial, como es el caso de ésta con alcachofa Prat, romesco y parmesano. Diferente, original y una rica forma de dar salida a un producto excelente como es la alcachofa Prat. También la he podido probar de calçots, anchoa y brócoli. Deberían seguir más esta idea de ofertar pizzas especiales, saben hacerlo.

Boscaiola. Como comentaba en la Cicciolina, juntar setas y carne es un tiro seguro y que gusta. En esta ocasión, tomate, mozzarella, champiñones y butifarra. Un clásico para quien no quiere arriesgar y salir encantado.


Antipasto y otros 
A parte de las pizzas, la oferta gastronómica de Can Pizza se complementa con otras elaboraciones de igual buen nivel: ensaladas, entrantes y carpaccios. Todos ellos oscilan entre los 7 y los 9 euros, menos las Patatas Fritas "La Santa" (una hamburguesería del mismo corte que Can Pizza, también en El Prat) con un precio de 4.5 euros. 

No los he probado todos, pues con un entrante para compartir y una pizza por cabeza ya es cantidad más que suficiente para un tiquet de dos; pero aquéllos que nunca fallan, de verdad, y que recomiendo que elijáis si pasáis por Can Pizza son:

Calamares fritos con lima y salvia. De verdad, de los mejores que he comido. Tanto por la cocción del bicho, como por el crujiente de la fritura (donde no se obtiene regusto a frito) y las hojas de salvia frita que acompañan el calamar. Un must.



Mejillones Brutal. Por su origen: Can Cisa - Bar Brutal, socios en este proyecto de El Prat (Can Cisa, Xemei...). Generosa ración, cocción suficiente (duros no valen nada), una salsa potente y con final picante, preparando el paladar para lo que viene. 



Bresaola. Una espectacular cecina curada italiana, acompañada con rúcula, aguacate y parmesano. El otro must.
  


Postres 

Pocas veces he llegado a esta etapa del menú, y es que como comentaba, las raciones son generosas y sólo he llegado a probar postres en comidas en grupo donde hemos podido compartir más entrantes e incluso pizzas. Recuerdo especialmente ricos tanto el tiramisú (5.50) como el cheese cake (4.50), aunque de elegir ganaría el primero.



También disponen de helados artesanales y de pannacotas.


El tíquet
El tíquet final varía en función del hambre: se puede salir por unos 15 euros a entrante compartido + pizza y bebida o se puede ir sobre los 25 si se opta por la versión full equip de entrante + pizza + postre + bebida. Lo más normal es estar sobre los 18-20 euros por persona.

Anyway, el precio es bastante correcto dada la oferta gastronómica y la calidad de los ingredientes; distanciándose de un italiano que enfoca su esfuerzo en precios bajos a costa de la oferta gastronómica. Las raciones son generosas, el producto es bueno y es italiano cuando debe serlo, el local es divertido y grande... por lo que en conjunto presenta una más que agradecida relación calidad-precio. 


Es carne de Barcelona pero sin pisarla.



Datos de interés
Can Pizza
Carrer d'Enric Morera, 72, 08820 El Prat de Llobregat
934 78 63 06
www.facebook.com/canpizzapra
Horario: todos los días de 20:00 a 00:00 y vieres a domingo también mediodía (13:00 a 16:00)
Tíquet medio: 20-25€
Apto para: pizzalovers, fans de las tendencias de Barcelona, grupos, amantes de la cocina italiana, los que miran el bolsillo
No apto para: fans de la mantelería o la intimidad, los que busquen pastas y salsas o un sitio al que ganarse al jefe o al suegro

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