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domingo, 6 de noviembre de 2016

Grasshopper




Visita no programada pero de grata sorpresa. Queriendo ir a enfrascarme en la maratón de tapitas que es Mosquito Tapas, nos topamos con una no-sorprendente larga cola de espera, por lo que decidimos aprovechar la ocasión para visitar uno de sus hermanos situado a 5 minutos escasos andando del primero: Grasshopper.

Y es que llegado ya con timidez el frío de otoño (parece que el verano no acababa nunca...), tenía ganas autoregalarme un ramen generoso; una condición perfecta para dejarme caer por Grasshopper. Espacio pequeño, que consiste sólo en una barra larga en la que el comensal puede escoger entre un corto pero suficiente surtido de ramen (sobre los 7-8 euros), así como de algunas otras elaboraciones para acompañar la comida (aunque con el ramen ya es más que suficiente para la mayoría) como pueden ser las gyozas, la caballa frita o el kimchi. Para acompañar el manjar, y es el principal punto fuerte del local,  uno puede escoger entre el interesante y generoso surtido de cervezas artesanales.



Nosotros optamos por 2 ramen y unas gyozas para acompañarlos. 

Las gyozas de carne (5.95€) de cerdo, puedo decir que son unas de las que mejor recuerdo me llevo de todos los sitios que las he pedido. De tamaño importante, su relleno recuerda al de la butifarra, con una carne gustosa y especiada.


El miso ramen (8.25€) fue todo un acierto. Contundente caldo, sabroso, umami, denso... cada cucharada pedía otra. Los fideos quedan bien escondidos detrás de todo ese sabor, dado que sería la parte más coja de la elaboración (y es que donde estén unos artesanales...).

Por otro lado, el Shio ramen (7.25€), de pescado y carne, presenta más equilibrio y suavidad que el Miso ramen. Más ligero y delicado, puede no ser el adecuado para el que quiera caña en el paladar.



Con un par de aguas, la cuenta asciende a un generoso tíquet de 25.75 euros. Viendo las demás crónicas del lugar y lo que los demás comensales pedían, el tíquet medio se sitúa sobre este importe, en función de las bebidas y de si se pide entrante para compartir.


Una opción económica pero muy satisfactoria cuando uno anhela el calor de un buen ramen, especialmente si uno se encuentra por el born y no tiene donde cobijar el estómago. Junto con Mosquito Tapas, Grosshopper y (aunque pendiente de confirmar en primera persona) su otro hermano Red Ant son una garantía en relación calidad-precio.


Datos de interés
Plaça de la Llana, 9, 08003 Barcelona
930 17 84 84
Horario: de martes a domingo (cocina non-stop de 13 a 23:30)
Tíquet medio: 10-15€
Apto para: comidas rápidas, refugio para el frío, barrigas insaciables, bolsillos sensibles
No apto para: los que necesiten una mesa o los barrafobias, los que necesiten pagar mucho por comer asiático

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