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lunes, 13 de junio de 2016

Tokyo Sushi



Las dos caras de la moneda. O que derrocho la energía en elaborar puntualmente platos que me llaman la atención, especialmente, los fines de semana o cuando vuelvo del trabajo pero a unas horas decentes (lo cual, a mi pesar, no es muy frecuente) pero luego me quedo sin éstas para apañar algo de comida para la pausa en el trabajo.

¿Y cómo lo solvento? Des/afortunadamente los siete primeros meses del año me suele tocar estar más en oficina ajena que en la propia, por lo que me toca ir descubriendo menús de mediodía por los alrededores de Barcelona. ¿Pero...  y cuándo estoy en el despacho? Pues suele ocurrir que sigo en modo comensal y no llego a preparar nada para comer, por lo que termino recurriendo también a los socorridos menús de mediodía de Barcelona-Gracia.

Cuando apetece japo siempre tengo 3 opciones inmediatas de agradecido presupuesto (hablo de menú mediodía, pues hay otras ofertas interesantes que no computan en este artículo): Tokyo Sushi, Toyo y Kibuka.

En el primer fascículo (principalmente porque cuento con bastantes fotografías y porque hoy mismo he ido), al otro lado de Jardinets de Gràcia, está Tokyo Sushi. Local con 2 salas bien separadas, la primera de las cuales cuenta con una interesante y sorprendentemente-cómoda-para-un-anti-barras-como-yo barra para comidas más informales o gente forever alone como el aquí presente. Luminoso a más no poder.



Otras friki-notas que me han llamado la atención positivamente: vajilla negra mate tipo Ikea (mi predilecta, es elegante y rompe con el blanco-madera predominante del local), un par de libros de cocina japonesa que pululan por la barra y que me han amenizado comidas, personal atento y servicio rápido, agua de litro y medio por comensal (comparto pensamiento en voz alta: los restaurantes que meten botellitas de agua tamaño happy meal deberían tener una cola kilométrica en la Ciutat de la Justicia a la mañana siguiente por ruines y ratas. O las cocacolas. O los que te cobran el agua filtrada a precio de Solán de Cabras. A la hoguera todos).

Amén. ¿Y la comida qué tal? No puedo valorar su oferta gastronómica de carta, la cual obviamente será más cuidada y elaborada. Como menú mediodía me parece bastante interesante: 1 entrante (entre 3), 1 primero (entre 3) y 1 segundo (entre 3) con bebida y postre o café; 13 euros.

¿A ver? Algunos primeros que he comido en el lugar:


Berenjena con miso. Cocción perfecta y una salsa miso bastante decente. Lo acompañan elementos para limpiar el paladar como son unas hojas de mezclum y tomates cherry. No es la del Shunka, faltaría más, pero siempre que está como opción de menú, acaba elegida. Quizá es que el "jodido" umami-endulzado de la miso lo hace inevitable.




 Berenjena en caldo dashi. Acostumbran a tener este vegetal entre los primeros y si se juntan con un tipo como yo al que le encantan, el resultado es que sólo puedo compartir dos entrantes de berenjena que son los que he recordado fotografiar hasta ahora. Más ligero y sutil que el primero donde se cambia el umami del miso por un sabor más salado y profundo del fondo dashi. Mi espíritu guerrero se queda con el primero.


Y algunos segundos:


Yakisoba. Mejores que en muchos restaurantes japoneses económicos. Buena cocción de la pasta, justo de salsa (y justo de dulzor, pues en muchos sitios me he encontrado un punto salsa-barbaconeados), buena condimentación y guarnición. Katsuobushi. Bien.


Cazón en panko con salsa tártara. Algo seco de cocción un pescado que habría sido interesante para terminar de japonizar un plato muy español si se acompañara mejor, por ejemplo, de una mayonesa japonesa.


Aquí no hay terceros, siempre acabo bailando con sushi:
Surtido de sushi. Por ello les visito, porque me entra el mono de comer piezas sueltas de sushi pero no quiero ser presa fácil (y lo soy) de restaurantes buffet libre. Porque no tengo límites. La lío. Y no. Luego hay que trabajar y no gano para redbulls. Pero aquí, consigo lo que quiero y lo que debo, no salir dando vueltas de camapana y terminar la comida con pluralidad sushil. De sardina, de atún, de salmón, de lubina marinada, de atún en marcado con soplete, makis, uramakis... antología pura y dura.



No suelo tener buen feeling con los postres durante el mediodía, pues prefiero llenar el combustible con cafeína de un ristretto. No obstante, algún día me suelto un poco:


Flan de chocolate y coco. Sabroso pero demasiado gelatinizado, tanto que se puede comer con cuchillo y tenedor. Goloso pero preferiría una textura más delicada.

Así, Tokyo Sushi presenta una interesante propuesta de menú de mediodía, quedando pendiente analizar su oferta de carta, tanto por precio como por variedad de platos a degustar. Ideal para personas que se encuentren por el cruce por antonomasia de Barcelona, Diagonal-Pg.de Gràcia y quieran una opción económica así como para persona que trabajen por la misma zona y quieran saciar mono de japo en la pausa. Sencillo, más que correcto y con un servicio digno de destacar.


Datos de interés
C/La Riera de Sant Miquel, 19 bajos, 08006 Barcelona
933 48 25 88
Horario: de lunes a sábado, doble turno
Tíquet medio: mediodía (13€) - carta (?¿)
Apto para: japonés exprés sin caer en rotatorios ni wok, para los que prefieren probar 3 platos que 2, para los que miran el bolsillo.
No apto para: los del japonés por menos de 50 por cabeza es una ordinariez


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