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martes, 28 de junio de 2016

Arume




No sólo para el postureo en instagram está hecho el evento Tast a la Rambla. En esencia, mirando el fondo y no la forma, es una exposición publicitaria XXL de restaurantes en la que pasan a ser los restauradores los que salen a la calle a traerte el producto. Es algo esencial que algunos aún no comparten o no entienden pero que me ha quedado claro a lo largo de estos años a partir de los eventos gastronómicos que he visitado o bien he colaborado colaborado (por ejemplo los de la AGT: quintotapa, Fira Avícola, MWC. març gastronòmic, Fira de l'espàrrec de Gavà...). Hay que enseñar el producto.

Y tan bien lo enseñaron en la pasada edición de Tast a la Rambla que terminamos ajornando la degustación de muchas de las tapas y platillos para el día siguiente porque quisimos sacar de la lista de pendientes uno de los restaurantes participantes en el evento: Arume.

¿Por qué estaban en la lista de pendientes? Allá en marzo de 2015 asistí a la final de Tapa de l'any 2015 en el que se presentaban mis compañeros del restaurante Ona Nuit (quedaron 3ºs) y en el que el ganador fue el restaurante Arume con su Pop atlàntic. La consecuencia fue evidente: ¿quien eran? ¿cómo han traido tanto hooligan a la final? ¿cuándo vamos visitarles? Ha tenido que pasar un año para hacer la visita efectiva, pero como tantas veces se dice, nunca es tarde si...

Después de calentar el partido con las tapas de Mano Rota, Topik, Llamber, Manairó, Fonda España... (superlativas todas) fuimos a jugar el partido al lugar en cuestión. Escondido en 11 de la Calle Botella del Raval, a unos 10 minutos de la Rambla, se encuentra un local en U de ventanales negros y estética canalla-moderni con figuras con neones, algún proyector, velas-eléctricas de aires de parque de atracciones y casa de "terror". Muy macedónico-cool. Personal en la línea del local, desenfadado e informal. Podéis ver más fotografías del local y de sus platos en su web.




La carta es compendio de tapas y platillos, en clara tónica con la tendencia actual de compartir, en cuya mayoría se ofertan elaboraciones que giran alrededor de un producto protagonista al que visten con actualidad. No se pierden en guirigastronomías, el producto o protagonista es muy autóctono y las guarniciones también. Algún desliz agradecido como un chimichurri, pero ahí termina lo foráneo.




Pese a venir de comer, el vale que marchamos fue de una comida propia de gente mortal y normal: un entrante a compartir, 3 principales a compartir y 3 postres a compartir. Somos así de generosos. 

Marcha vale:




Vieiras Arume, espuma de lacón, pan de aldea. Un excelente producto cocinando de forma óptima, pues el tostado amaillardeado de las vieiras era el que debe ser. Una espuma de lacón que aportaba cremosidad en boca y ahumado por vía aromática. El pan en polvo-migas y las huevas consiguen, junto al tostado de las vieiras, equilibrar y condimentar el plato redondeándolo.





Arroz de marisco. A pesar de que varias personas nos indicaron que eligiéramos (incluso el propio jefe de sala lo hizo) el arroz de pato, nos decidimos por un arroz de marisco para saciar nuestro mono arrocero que venía arrastrándose de días atrás. Vivo en una localidad en la que existe un producto vip como es el pollo Pota Blava y nunca me ha terminado de gustar ningún arroz probado hasta la fecha. Quizá el problema es el elemental: para que salga dando palmas con las orejas con un arroz de este tipo de carne, lo que se requiere más que la carne en si es un buen fondo de ésta (y eso, es caro). Me dan algo de miedo los "arroces de" que son "arroces con". Habrá que pedirlo en la próxima visita (es bastante probable que la haya) y comprobar qué tal. El de marisco resultó notable, bien de cocción, buenas productos, bien de precio.





Corvina, salsa rabiosa, alcachofa y berberechos. Un plato pim-pam-pum. Pim, por el producto, ya que es un pescado que me agrada mil. Habría preferido pero una cocción más suave (2 cocciones quizá) para encontrar más melosidad al pescado, aunque eso ya es cuestión de prioridades de cada uno. Pam, por una salsa ácida y picante que aligeraba el plato, daba color y aupaba el gusto del pescado y de la guarnición. Pum, una guarnición que me choca por no ser de temporada pero que admito que su sutileza (la de la alcachofa) casa con la del propio pescado semi-graso. 




Cordero deshuesado, polenta cremosa de almendras, lima y cebolla morada. Y menta. El cordero es un plato que si veo en carta difícilmente no pediré. En esta ocasión se presentan 2 cilindros de carne de la pierna y la espalda; la primera para aportar sabor y textura, la segunda para aportar melosidad y colágeno. Excelente cocción, se deshacía. La salsa que acompañaba está hecha con fondo del mismo, aunque desafortunadamente estaba ligada con algún texturizante, cosa que odio. La menta aporta el triple efecto de frescor que un plato de carne de cordero con salsa y pasta/almidón requiere: frescor por aroma, frescor por sabor, frescor visual. Es la pieza clave que equilibra el plato ya que la cebolla, por sí sola, no llegaría a dicho equilibrio. La polenta no terminó de convencer.


Los postres mantuvieron el nivel, incluso lo subieron en algún caso:



Torrija de Manuel con helado de vainilla. Golosísimo postre que es inevitable probar siempre que veo en carta. Más tirando a crema pastelera bien cuajada y quemada en azúcar (putitrampa que compro) que torrija en sí, coronado de un buen helado de vainilla. No falla.





Manzana asada al curry, bizcocho de cerveza y sabayón de lima. El más ligero y "fresco" de entre los golosos que terminaron en la mesa gracias a la manzana y la lima que aportan equilibrio y limpieza a este estupendo postre.



Cookie de chocolate y avellanas, violeta, mousse de queso y grosella. El más pintoresco y llamativo de los tres, tanto en la carta como en 3d. El helado fue una grata sorpresa y el conjunto en sí una excelente noticia. Esencial la grosella, sin la cual pesaría demasiado el dulce. Mi preferido.


Así las cosas, notabilísimo local y cocina  donde uno tiene una gran pluralidad de opciones, dado que la propuesta gastronómica no es para nada temática o está enfocada en un solo tipo de elaboraciones Desde tapeo a generosos ágapes de platos principales, se viaja por distintas estaciones que tienen fondo de tradición pero con forma renovada. Pivotando siempre desde productos protagonistas, que son los que deben serlo.

Servicio atento (quizá demasiado en algún momento) y divulgativo con el que además de ser atendido de forma agradable, uno también puede conocer y entender más acerca de la oferta gastronómica del lugar. Añadir que cuando la noche cae y bien, la barra con la que se recibe a los comensales se transforma en spot principal para tomar copas.

Quedaron pendientes de probar el arroz de pato y el pulpo. Razones de sobra para un segundo volumen.


Datos de interés
Calle Botella, 11, 08001 Barcelona
933 154 872
Horario: de lunes a viernes (sólo noches) y sábado y domingo doble turno
Tíquet medio: 25-30€ sin bebidas
Apto para: los de compartir y probar, atrevidos y abiertos de mente que no son intolerantes a la interpretación de platos, los indecisos que anden por la zona pues no errarán en visitarles
No apto para: los que busquen un gallego tradcional, los de mantelería y cubertería, los que se agobian con aires de modernidad o los que quieran un chuletón XXL

4 comentarios:

  1. Vaig intentar reservar un dia feiner al vespre i ho vaig fer com sempre a les 21h.... i em van dir que tindria que ser a les 21:30....?¿?¿.

    Atès que obren aviat (territori guiri), vaig deduir que les 21:30 era inici de torn.... I els vaig respondre que anul·lava la reserva que havia fet per mail...

    Aquesta és la meva expe amb Arume.... :)

    not_exited

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    1. Nosaltres vam tenir millor sort, la veritat. Vam reservar el mateix dissabte de Tast a la Rambla, allà a les 13:00 per dinar sobre les 15:30. Parlant amb l'encarregat de sala ja ens va deixar anar que treballaven amb torns, aixi que suposo que el problema que vas tenir va encaminat per aquesta raó.

      Li donaràs segona oportunitat? Crec que val la pena visitar el lloc, no vaig sortir com a un Mano Rota, Caldeni o Topik en el que ja imaginava l'agenda i la segona visita peró si vaig sortir pensant que caldria segona visita per acabar de tastar plats que no van caber al primer volum.

      Gràcies per la visita! :)

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  2. Gracias Albert por compartir y así ya tenemos una idea de lo que hay y saber si nos puede gustar o no.
    Una abraçada

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    1. Miquel, mil gracias a ti por la visita.

      Al final el tema reviews siempre es complicado, pues se parte y se concluye siempre desde la experiencia y gusto propios, los cuales pueden diferir de los de otra persona. Además, está el que el propio restaurante puede tener un mal día, pues todos lo tenemos.

      Creo que Arume es un muy buen lugar al que ir, especialmente si se está en esa zona. Tienen una oferta variada y varios platos que justifican la visita.

      Un saludo Miquel y gracias de nuevo! :)

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