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domingo, 13 de diciembre de 2015

La Lluna en un Cove





Hace pocas semanas reabrió uno de mis tres restaurantes favoritos de El Prat de Llobregat (junto con Ona Nuit y Axarquia) después de un año de inactividad, el restaurante km0 La Lluna en un Cove.

Antes de arrancarme con una modesta opinión del restaurante acompañada de una antología de fotos de sus platos, quisiera aprovechar para reivindicar el momento de la restauración que se lleva gestando los últimos años en la periferia de Barcelona. A bastantes conocidos residenese en Barcelona les cuesta de apreciar o aventurarse a descubrirlos pero sitios como los comentados ya Ona Nuit, AxarquiaLa Lluna en un Cove; o los magníficos Marimorena de Sant Boi, Sucapa o Mitjagalta de Hospitalet, el Plats de Cornellà, l'Àpat de Molins de Rei... y muchos otros más, son auténticas joyas gastronómicas que poco tienen que envidiar a muchos de los restaurantes de tiquet medio (30-50) que hay en Barcelona. Muchos de ellos, además, llevan años apostando por el producto del Parc Agrari del Delta del Llobregat, productos km0 y productos ecológicos para sus elaboraciones. Producto bueno, de calidad, como protagonista es algo que hoy en día se da casi por sentado encontrar en la carta de un restaurante en Barcelona pero que se viene haciendo desde hace años ya, también, en la periferia.

Después del vertido-verbal de antes, me sitúo de nuevo. La reapertura de La Lluna en un Cove es algo que llevo esperando hace meses como vecino de El Prat, el tridente de restaurantes favoritos vuelve a estar disponible. ¿Y por qué es uno de mis restaurantes favoritos de mi ciudad? Aunque tiene sus puntos negativos, como todo restaurante, el motivo de mis visitas es su oferta gastronómica (mi brújula principal para esta toma de decisiones) aunque también es destacable su ambiente y decoración cuando empiezas ya a padecer una sobredosis de ambientación nórdico-hipster con bombillas XXL en leve-incandescencia.


La Lluna en un Cove salón restaurant

carta La Lluna en un Cove restaurant

Como veis, la carta consiste, principalmente, en una serie de tapas y platillos que bien pueden ser para compartir (vía media ración) o bien como plato principal. Por una parte, como nostálgico, me parece genial poder volver a degustar muchos de los platos que solía comer en La Lluna en un Cove; la otra parte, la negativa, es que después de un año de inactividad podrías esperar muchas más novedades en la carta. Un 50% entre novedades y platos de la casa habría sido suficiente para los amantes de las aventuras gastronómicas, pero entiendo que Rosa, chef y propietaria, no haya querido darle demasiadas vueltas a la la carta dado que sabe que en su restaurante gran parte de la clientela viene sabiendo qué querrá comer. Esto puede llegar a tener el riesgo de que son tus clientes los que van a verte cuando tienen el capricho de comer platos que conocen y recuerdan, y no ser tú quien les subyuga mediante novedades y sugerencias constantes. Un ejemplo: en Ona Nuit, bajo mi punto de vista, tenían un problema parecido (una carta larga y fija) y lo subsanaron al introducir los menús degustación mensuales.

Otras cosas a comentar. Staff nuevo. Personalmente, creo que la sala ha mejorado notablemente. Servicio atento, amable, sin excesos. También, agradezco que Rosa salga a sala ya que es el momento de explicar el proyecto, las novedades y vender bien el producto. Respecto al local, aunque es algo imposible de arreglar, imagino, sigue habiendo el mismo problema ambiental de siempre: el ruido. Cuando hay una mesa de grupo grande la acústica del local te obliga a subir bastante el tono porque no escuchas a quien tienes delante. Una lástima pero imagino que difícil de corregir.

¿Qué me pone tontorrón de su oferta gastronómica? Pues de lo catado, prácticamente* todo. Hasta la fecha, siempre me había decantado más hacia sus carnes, pero Rosa me comentó que ha fichado un proveedor para los pescados y mariscos que le trae productazo. Así pues, probamos un poco de todo.

Burrata La Lluna en un Cove restaurant

Burrata La Lluna en un Cove restaurant

Burrata con pesto y tomate seco. Menos es más, y este es un ejemplo. La verdad es que me pareció un entrante que, aunque no sorprende por la creatividad, sí por su resultado. Un pesto delicioso. La burrata, una más cremosa habría sido superlativo.

Berenjena La Lluna en un Cove restaurant

Dados de berenjena, queso de cabra y jamón de pato (ración completa). Correcto plato pero que considero algo elevado de precio dada la cantidad servida y la (poquita) elaboración que requiere. Entiendo que el jamón de pato y los piñones son elementos justificantes del precio pero, aunque se trata de una elaboración rica, sería interesante darle alguna vuelta más (el piñón, por ejemplo, se queda como un complemento que no aporta nada al plato). Correcto pero no sorprende.

Sardinas La Lluna en un Cove restaurant
Anchoas del Cantábrico, tomate seco y pan de coca. Estupendo producto que no exige demasiado atrezzo. El tomate seco (o incluso confitado de concassé) me parece un grato acierto. Para poderlo degustar en todos los bocados podría ser divertido hacerlo en puré/pesto y vestir a lo largo las anchoas. Algo verde (¿cebollino?) para refrescar el paladar, también podría ser interesante. Sencillo buen entrante.

Canalons Pota Blava La Lluna en un Cove restaurante
Canelones de pollo Pota Blava, setas y bechamel trufada. El pollo Pota Blava tiene dos elaboraciones que son superlativas para mí, una es rustido y la otra en canelón (y si encima crías tú tus Pota Blava... las lágrimas de amor son king size pues el sabor es escandalosamente más bueno si le das bien de comer). Muy ricos, una bechamel deliciosa. Más que poner escamas de jamón serrano, que entiendo que a parte de decorativo, aportan salado, una opción menos heterogénea sería hacer una bechamel trufada con fondo de Pota Blava o directamente sin el jamón. Estaban ya deliciosos con la pasta y la bechamel.


Peus de porc La Lluna en un Cove restaurante

Pies de cerdo rellenos de setas y salsa foie. Para no ser amante del foie, éste es uno de los platillos-platazos que me hacen querer ir a La Lluna, y es que los pies de cerdo me pierden. Éstos, son una forma exquisita de cocinarlos y presentarlos. Si os gusta este corte, recomendadísimo plato.


Mandonguilles La Lluna en un Cove restaurante

Albóndigas con sepia y un toque de chocolate. Correctas, jugosas, sabrosas. El chocolate no se aprecia, pero. Seguramente se utiliza como texturizante de la salsa pero el matiz no supe encontrarlo. Es un buen plato, también interesante para compartir aunque no sorprende demasiado (y el tema albóndigas, croquetas, burguers, etc... tiene un abanico de posibilidades tan amplio y tan poco explorado...). Aunque no sería un plato por el que iría expresamente, sí lo elegiría como plato a pedir para no fallar y que guste a todos. Por poner un ejemplo en el que sí ocurre lo anterior: las del Follia de Pot.


Y seguimos con los postres:


Carta postres La Lluna en un Cove restaurante

Y los nominados fueron:
Pa coca xocolata oli i sal La Lluna en un Cove restaurante
Pan de coca, aceite de oliva, sal y chocolate. Esta tontería de plato es mi favoritísimo y, siempre que voy a un restaurante, lo pido. Sí o sí, termino con este postre en La Lluna y no he encontrado aún sitio alguno en el que me lo hagan mejor que aquí. ¿Por qué? Es sencillo: la mayoría de sitios lo que terminan haciendo es recrearse, perdiendo así del plato: PAN + CHOCOLATE + aceite y sal, y terminan haciendo bolas preciosas XXL de ganache de chocolate, cuatro gotas de aceite y un cristal de Sal Maldon; todo ello acompañado de una tan fina capa de pan que parece cristal. Eso, para la foto, es jodidamente bello. No obstante, te encuentras con una bola de denso chocolate que nadie es capaz de comerla sin sentir que le falta algo para bajarla. En La Lluna, el pan es protagonista junto al chocolate y esta es la razón de por qué es un plato perfectamente equilibrado, porque no te satura el gusto: tienes suficiente pan de coca (crujiente = salado, ayuda a salivar y tragar) como de chocolate (dulce, cierra el apetito, cuesta tragar). Si se pierde la razón del plato, se pierde el equilibrio y, entonces, se pierde la satisfacción de comerlo. Perfecto postre.


Tarta tatín La Lluna en un Cove restaurante

Tarta tatín de manzana. Que siempre elija el pan de coca con chocolate no me impide gorronearle al vecino. La tatín no es un postre que me entusiasme demasiado, dado que no soy para nada fan de las frutas cocinas. No obstante, tanto en el Gremi de Forners como en Hofmann, he tenido que pringar elaborándolas y degustarlas luego. La tatín de La Lluna me parece muy correcta de sabor y textura en las manzanas (no se deshacen y mantienen su sabor pese a saltearse en mantequilla), así como del toffee que acompaña el postre el cual no es excesivamente dulce. No obstante, la galleta es muy aireada/quebradiza e insulsa y, así, junto con el toffee repartido por el plato (y no impregnado en la elaboración) pierde bastante el postre. Mucho mejor resultado con las torrijas.

Torrijas La Lluna en un Cove restaurante


Torrijas de Santa Teresa con helado de vainilla. Un clásico que me suelo pedir en la mayoría de restaurantes que, por suerte, al haber ido a La Lluna tal día con mis padres, me hicieron el favor de pedir unas para uno de ellos y así poderlas degustar también. No son las mejores que he comido, porque de momento y desde hace mucho tiempo ya, el señor Jordi Cruz me tiene enamorado con las que sirve en el Ten's, pero sí que son de las mejores, ahora haciendo memoria, que he comido junto a las del restaurante Marimorena (tan grande y tan buena, que la llamamos Torrijón de Ardoz, badam tsss). Mi segundo postre preferido de La Lluna. Parte de pan (aunque hacerlas con briox, panetonne, etc... ufff) y se dejan de historias: hechas como siempre, azúcar, canela y un buen helado para refrescar. Chin pum.

Y la receta (para 3 comensales):




Así pues, celebrada reapertura. La Lluna es un sitio donde se puede ir tanto para alguna ocasión especial o bien para cenar con amigos disfrutando de producto bien trabajado en formato tapeo/platos para compartir así como platos principales. A diferencia de los restaurantes de recién apertura donde también se estila este estilo de oferta (platillos para compartir) aquí es algo que se viene haciendo de hace unos años atrás y siempre haciendo hincapié en elaboraciones tradicionales actualizadas (anchoas, pies de cerdo, canelones, pan con chocolate...). Otra razón más para visitar la periferia de Barcelona y, concretamente, El Prat. Buena RCP (~30-35 euros)


Datos de interés
La Lluna en un Cove
C/ Frederic Soler, 48 (08822 El Prat de Llobregat, Barcelona)
933 70 38 52
www.lallunaenuncove.com
Horario: cenas de lunes a sábado (19:30–23:30)
Tíquet medio: 35€
Apto para: el que quiera comer en un sitio donde se parte del recetario tradicional para actualizarlo a los tiempos que corren, reencontrándose con la cocina que nos ha llevado aquí, y también con algún juego de ingredientes

No apto para: los que busquen maderas, palets, bombillas XXL con leve incandescencia; ceviches, guacamoles, salsifís y otras elaboraciones tendencia del 2015.

3 comentarios:

  1. I dius que no fan ceviches, i no tenen salsifís ???

    Por Dios...!! que sitio mas anticuado!!!... :) :) :)

    Té bona pinta i bon nom. Jo recordo haver rebut més d'una recomanació del lloc, que segur alguna era teva. El que no sabia és que haguessin tancat... Desitjar-lis sort en la nova etapa.

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    1. Hahah sí, de debó. No n'hi ha d'aixó, encara que costi de creure.

      La Lluna en un Cove és un restaurant que porta bastants anys a El Prat i que va evolucionar de llesqueria fins al restaurant que és avuí dia. Al gener va tancar ja que la xef i propietaria va donar a llum i se li va juntar que també marxava la segona de cuina, així doncs va decidir dedicar-se a la nena i pensar què volia fer un cop tingués la rutina agafada. Del Prat sempre et recomanaré els 3 que comento en l'entrada. També hi ha un local de pizzes bastant interessant pero potser massa hipster per tu (Can Pizza), si no et pares massa a mirar l'entorn i atrezzo del local, podria agradar-te i tot!

      Merci per passar-te! :D

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  2. Realmente la reapertura del restaurante La Lluna en un Cove del Prat del Llobregat ha sido lo más, después de casi 1 año cerrado ha reabierto sus puertas con cosas nuevas en su carta siempre conservando su sello de identidad (producto de km0, como el pollo pota blava, alcachofas, etc).En cuanto ha sus platos recomiendo probar la milojas de pota blava, los pies de cerdo rellenos ( una delicia para el paladar), el tataki de atún rojo, sus carpachos, su pulpo con parmetier exquisito y muchos platos más. Y en cuanto a postres destacó su tiramisú, sus higos confitados con bolitas de queso de cabra, su tatén riquisima, su pan de coca con chocolate, aceite y sal en escamas, un deleite para el paladar y terminando quiero destacar también su atención, muy profecional, correcta y muy simpática, en especial el camarero de gafas Fito. Gracias

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