Instagram

domingo, 14 de junio de 2015

Zeruko Barcelona



Después de leer en varios blogs con credibilidad adjudicada (por mi parte, obviamente, : elsmeusrestaurants u observaciongastronomica2) hablar y valorar con pulgar hacia arriba sobre el restaurante Zeruko, no tenía más remedio que proseguir con lo evidente: visitarlo.


A mi es muy fácil seducirme para sentarme a una mesa si la comida va a ser una gran pluralidad de platillos, tapas y pinchos. Soy polígamo a la hora de pedir. Así que, entusiasmo no faltó. A por el vasco.

Local con dos niveles, maderas, muy luminoso. Decoración, bien. Nos tocó arriba. Mucho calor. Pero a lo importante: la comida.

En esta ocasión, me acompañaron dos amigos para dicha aventura. Como no somos muy de repetir restaurantes salvo antojo o capricho de alguno, fuimos a jugar, como en los concursos: pedimos de todo. Queríamos conocer la carta en su amplia mayoría y así poder hacernos buena idea de qué se trama allí. Esto fue un acierto para nuestra experiencia gustativa pero no un acierto si esperábamos que el servicio nos ayudara a conseguirlo: nos trajeron TODOS los platos prácticamente a la vez, con lo que

1. nos quedamos sin espacio en la mesa
2. no pudimos degustar o apreciar bien los platos al ver que se nos enfriaban muchos
3. comer platos que se habían enfriado
4. que nos trajeran algún plato que no habíamos pedido

A pesar de ello, la mayoría de los platos que pedimos fueron más que correctos, con alguno realmente delicioso y, para mi poco bagaje culinario, sorprendente o al menos divertido. Luces y sombras. Allá van:


Ceviche de pulpo. Original y fresco, pero algo soso. Nos trajeron a la vez el ceviche y el tartar, por lo que nos decepcionó ver las mismas salsas de primeras.
Tartar de atún, aire de soja y crema de guacamole. Realmente muy bueno. La crema parecía más de aguacate que de guacamole, ya que no tenía mucha chispa. El aire, bien, aportando el salado para redondear el plato. Uno de mis preferidos.
Falso tomate. Divertida ensalada de atún y piparra con mayonesa cubierto de piquillo. Muy bien, para empezar.
Tosta de vieira y tosta de bacalao con salsa de cava. Las vieiras nos las comimos frías, ya que teníamos 6 platos más en la mesa. Así que lamentablemente, no puedo opinar. La tosta de bacalao, grata sorpresa.
Arroz de almejas. Correcto, rico. Mejor que el arroz con chipirones y peor que el de mar y montaña. A mi parecer. Medalla de plata arrocera de la noche.

Arroz de mar y montaña con falsa anchoa de pato. Muy bueno, no es el mejor arroz que he comido pero realmente tenía sabor y buena cocción. Colorido, texturas divertidas y rico.

Hoguera de bacalao. Multipremiado pintxo. Lo mejor de la noche. Y no soy de pescado... Bacalao, ensalada licuada servida en probeta y tosta de cebolla pochada con azúcar y mayonesa infusionada con perejil y ajo. Excelente.

Brocheta de pulpo ahumado y papada con coulis de mango. Por este pincho me decidí especialmente a venir (después de probar la papada del ManoRota las pruebo todas y comparo). Supongo que por las expectativas auto-impuestas no puedo hablar de decepción pero sí de que no me sorprendió tanto como esperaba. Pulpo correcto, no se notaba tanto el ahumado. La papada muy rica pero algo dura, una cocción más baja y prolongada habría hecho el plato más redondo a mi parecer. El coulis de mango, rico, pero no me convence una salsa dulce con una carne grasienta. No ayuda.

Canelón de foie, Pedro Ximénez, ceps y crujiente de Idiazábal. Espectacular presentación. Tosta de pipas sobre la que colocan un canelón de gelatina de Pedro Ximenex relleno de mousse de foie y hongos y, finalmente, una teja de queso Idiazábal tintada con polvo de bronce. Realmente rico, visualmente precioso. Y gustativamente redondo. 

Chipirones en su tinta con arroz blanco. Icono vasco que a mi me dejó igual. Había color, faltaba sabor. Plano. El que menos gustó.
Cochinillo a baja temperatura. Muy rico y muy tierno. Punto crujiente externo que aporta el salado necesario para el plato. Otra vez la salsa de mango...  

Marmitako con mini-tataki de atún. Como nunca antes había comido marmitako, no encontraría justo adjetivar demasiado el plato. Sí puedo decir que prefiero el pescado dentro del caldo y que el caldo era algo soso, le faltaba más "chicha" al fondo. El detalle de la patata presentada en bolas de cuchara parisina me gustó mucho.
Rosa de bogavante. Otro clásico de Zeruko. Una rosa hecha con fresa deshidratada y patas de bogavante. Se sirve sobre un vaso de chupito con hielo seco (yo no sabía que lo era). Mi incultura me imposibilita saber a ciencia cierta cuál es el uso del hielo seco en este plato, pero está claro que sé que no se puede consumir. No sabía que era hielo seco, de hecho, cuando le pregunté a la camarera si se podía consumir el líquido, no supo qué contestarme... en fin. Suerte que ni lo intenté.

Royal de foie con reducción de Coca Cola. No me gusta el foie si es el protagonista del plato (me gusta como guarnición, como portador de sabor o textura, etc) pero en la mesa querían pedir todo plato con foie. No sé si pienso erróneamente, pero no me convence una reducción de Coca Cola (dulce) con una crema de foie, ¿realmente ayuda a tragar? Tampoco gustó en exceso al "equipo foie" que me acompañaba.
Solomillo & foie, reducción de Oporto y parmentier de patata. Con este plato sí que me llevé bien con el foie. Riquísimo. La demi-glace algo líquida. Uno de mis preferidos (carne tierna, demi-glace, crema de patata... qué fácil soy).

Y los postres:
Bob lemon. Primer premio en el Campeonato de Pintxos de Gipuzkoa 2010. Lamentablemente me sorprendió más por la presentación que por la ingesta. Se trata de un trampantojo de huevo frito (crema de limón y esfera de fruta de la pasión(?)), sobre pan de limón (un sponge-cake que realmente era muy suave y esponjoso) y falsa txistorra de frutos rojos y almendras (divertida, parecía un Palote de los de antaño, ¿o aún se venden?). Bien, sin más, aunque muy original y divertida presentación.
Cremoso de chocolate blanco. Se trata de un cremoso de chocolate blanco con helado de maracuyá y granizado de albahaca. La marca del plato, intuí que se trataba de toffee. Realmente rico. Goloso y muy dulce pero que, a mi parecer, por la albahaca y por el helado de maracuyá resuelven lo empalagoso del toffee y el chocolate.


En resumen:

- Muy buena opción para probar distintos platos para aquellos polígamos como yo. Compartir es vivir.  
- En general, platos muy buenos y la posibilidad de degustar clasicazos del Zeruko vasco. Sí, hay platos que me hacen querer volver y otros que me bajan la apetencia. Supongo que ocurre en todas las cartas. Pero en general, aprobado y bien.
- Relativamente céntrico
- Aunque parezca una chorrada: la web. Está muy bien hecha y presenta todos los platos que tienen en carta con sus correspondientes fotografías (de gran calidad). Se agradece y valora mucho.
- Servicio no acertado. Si somos 3 comensales y pedimos 15 platos... es fácil entender que no es lo mismo que 5 o 6 personas que piden 15 platos. No entiendo aún por qué lo trajeron todo a la vez. Tampoco sabían de qué se componía alguno de sus platos (Rosa de Bogavante) y menos aún que llevaba hielo seco y que no se puede consumir. Nos cobraron 2 platos de más, error nuestro por no revisar la cuenta detenidamente.
- Para los calurosos como yo... vestid ligero o sufriréis.

No me importaría repetir y comprobar que los errores o aspectos negativos que encontramos fueron puntuales. La oferta gastronómica es para repetir.


Datos de interés

ZERUKO
Gran Via de les Corts Catalanes, 654, Barcelona
93 342 34 51
http://www.zerukorestaurant.com
Facebook

Precio medio: 40€

4 comentarios:

  1. Glups.... amb lo que m'emprenya que m'omplin la taula... Fa massa no recordo on, vaig dir-li al qui servia, que "tranquil... no ens atabalis amb més plats...". I tal com diu el meu amic Jordi i la Marta, traient la meva versió killaka... :).

    Els vaig intimidar i ja no van aclaparar més.... però això ja em mig espatlla l'àpat. Segurament soc molt quadriculat, però tot allò que surt de la lògica més bàsica, m'emprenya...

    Nosaltres ens van atendre molt bé, però crec que vam tenir la potra de pillar el cambrer bo.... :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Realment, hauria de saber treure la meva vena Llobregatera en aquestes situacions i, almenys, haver-li fet tornar els plats a cuina. Però encara haig d'espavilar en aquestes coses... hahaha.

      El tracte i la atenció va ser amable i correcte. Potser més que culpar al cambrer, hauria de culpar a cuina que deu ser qui marxa els plats. Jo vaig menjar-me 2-3 plats ja freds.

      Eliminar
  2. Si que semblàveu "El Equipo fuÀ"... :-) Quina barbaritat. Ja us ha d'agradar, eh? M'agrada saber que hi han plats dels més moderns (i que nosaltres vàrem obviar) que estan bé.

    El preu que indiques com a mig, és orientatiu o és el que us va sortir? Perquè veient la quantitat de plats que vàreu demanar, em sembla força bé.

    Salutacions!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. És que el compte va sortir una mica adulterat: ens van cobrar 2 plats de més, van rectificar 1, vam fotra'ns 2 cubatas... hahah i em feia mandra calcular el "net". A més, com a preu mig haig de tenir en compte que no tothom va amb la clara intenció de reventar la carta com vam fer nosaltres. Ara que m'has fet re-pensar-mho, he agafat un excel ràpid i crec que això surt a uns 40 de mitja. Nosaltres vam demanar en excés pero ens ho vam polir tot... en un sopar més normalet, vas a mirar també preu (p.e. nosaltres vam fer 2 de solomillo amb foie, dels plats més cars... vam fer 2 royals de foie també...). Crec que si no et flipes amb el vi ni amb la carta surts a 35-40.

      Eliminar